
Creo que todos alguna vez hemos visitado o al menos escuchado el nombre «Polvos Azules«.
Polvos Azules es un centro comercial ubicado en la avenida Paseo de la República en el distrito de La Victoria, cuenta con 1700 puestos y ofrecen diferentes productos, entre ellos electrodomésticos, ropa, calzado, mochilas, artesanía, juguetes de colección, discos y muchas cosas más.
Historia
Este Centro Comercial fue creado en 1981 y se encontraba ubicado en lo que ahora conocemos como la Alameda Chabuca Granda. Alrededor de 1800 ambulantes, muchos de ellos provenientes de provincias de la Sierra, se juntaron y crearon una asociación.
Le pusieron el nombre de «Polvos Azules» porque muy cerca de donde estaban ubicados pintaban muchos carros de color azul.
En esos años ofrecían los mismos productos que ahora, pero de manera informal, no pagaban ninguna cuota por vender en ese lugar.
15 años después, en 1996 la Municipalidad los obligó a desocupar el lugar, es por eso que el 8 de Junio de 1997 llegaron a donde se encuentran ubicados actualmente.
Solo 1300 de los 1800 comerciantes contaban con el dinero para poder tener un espacio en el nuevo establecimiento, por eso muchas personas se quedaron sin nada, entre ellas Jacinto Callo, un anciano del Cusco que actualmente tiene 70 años y se encuentra limpiando autos en el estacionamiento del Centro Comercial.
Así como la historia de Jacinto hay muchas más entre los pasillos, por eso deberían de visitar el centro comercial «Polvos Azules» donde encontrarás todo lo que busques y a un precio cómodo.
Su inicio
El terreno del centro comercial polvos azules mide 16 mil metros cuadrado y fue comprada a 3 diferentes empresas, 5 metros cuadrado le pertenecía a la empresa Villa Sol, quien vendió su terreno con la condición de encargarse de la construcción del establecimiento.
El actual encargado de servicios internos, Benito Lipa Centeno, dice que la empresa Villa Sol “era una empresa mafiosa” y que los miembros de la directiva, de ese entonces, no lo sabían, asimismo, menciona que después se enteraron que “hacían ese tipo de negocios”.
Al principio había 1700 asociados, uno de ellos fue, Benito Lipa Centeno, que nos cuenta que cada socio tenía que pagar 6500 dólares por puesto y para las áreas comunes.
Sin embargo, esto no se realizó, porque no se hicieron presente los 1700 socios, y tuvieron que escuchar otras propuestas, la aceptación de una los llevó a su actual inestable situación legal.

